Pedro del Campo Ultima hora 155

La educación del siglo XXI se enfrenta a importantes retos que van más allá de la mera optimización de los procesos en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje. La acreditación de las competencias y saberes, si hablamos del problema de la organización y la gestión, y garantizar la libre  configuración individualizada del itinerario de aprendizaje, si tratamos el problema de la didáctica y del diseño de la enseñanza, son dos grandes dificultades que han de resolverse. La tecnología Blockchain puede proveer al sector educativo de una plataforma segura y transparente sobre la cual crear una red global para el aprendizaje. Este internet del valor puede ayudar a transformar la educación de una manera que el internet de la información nunca pudo hacerlo. ¿Aportará entonces esta tecnología la transformación definitiva que el sector educativo necesita? Veamos. 

Como sabemos, las cadenas de bloques traen consigo la segunda generación de internet o el internet del valor, gracias a un libro de cuentas descentralizado global, distribuido y altamente seguro. En este nuevo medio digital, la confianza está programada en la tecnología, lo que nos permite almacenar valor con confianza y sin necesidad de poderosos intermediarios, que sí estamos obligados a utilizar con el Internet de la Información. Hablamos de gobiernos, bancos, plataformas digitales (como Amazon, eBay o AirBnB) y universidades que cuidan de verificar nuestra identidad, confirmar la veracidad y ayudarnos a adquirir y transferir propiedades o fijar precios.

En conjunto hacen un buen trabajo, pero tienen limitaciones. Utilizan servidores centralizados a los que se puede acceder. Retienen una parte de su valor por ofrecer este servicio. Capturan nuestros datos, no solo para utilizarlos en nuestro beneficio sino a menudo socavando nuestra privacidad. Estos intermediarios son a veces inaccesibles y a menudo lentos. Excluyen a dos mil millones de personas que no tienen suficiente dinero para justificar una cuenta bancaria, privándolas incluso de la era digital, aumentando así la brecha de la desigualdad de oportunidades.  

Pero Blockchain promete innovar en el sector educativo, ofreciendo oportunidades en cuatro categorías:

  • Identidad y registros de los estudiantes: Cómo identificamos a los estudiantes; protegemos su privacidad; medimos, registramos y acreditamos sus logros; y conservamos esta información segura.
  • Nueva Pedagogía: Cómo podemos adaptar la enseñanza a cada estudiante y crear nuevos modelos de aprendizaje.
  • Costos (deuda del estudiante): Cómo podemos valorizar y financiar la educación, y premiar a los estudiantes por la calidad de su trabajo.
  • La Meta-Universidad: Cómo podemos diseñar modelos completamente nuevos de Educación.


Identidad y registro de los estudiantes

1. Identidad y registros de los estudiantes.

La blockchain puede ser programada para abordar un primer desafío: conservar virtualmente y de formasegura todo tipo de información valiosa e importante, desde certificados de nacimiento hasta registros educativos, tarjetas de la seguridad social, deudas del estudiante y todo lo que pueda ser codificado.  Sony Global Education ha adaptado esta tecnología en lo que se ha llamado “protocolo de intercambio de datos abiertos”, para que dos entidades en cualquier lugar del mundo puedan intercambiar de modo seguro registros académicos. Sin las dos claves apropiadas, ningún hacker puede acceder a los datos.

Un segundo desafío tiene que ver con lavalidez de los datos académicos. Según CareerBuilder, el 57% de los solicitantes de empleo han adornado sus competencias y el 33% mienten sobre su grado académico. Aún cuando se solicitan confirmaciones oficiales a las universidades o a los centros de estudio, no solo pueden estar falseados, como demuestran los recientes casos en España, sino que además a menudo se cargan costos por el servicio. Por ejemplo, en el MIT, el costo básico para un certificado son 8 dólares con un recargo de 2 dólares por gestionar la solicitud en línea. La solución de Sony podría hacer que la transferencia de esta información fuese rápida y prácticamente gratuita. Imaginemos cómo un sistema así podría beneficiar, por ejemplo, a refugiados que pretenden continuar su educación o encontrar un empleo en un nuevo país.

Un tercer tema es eltiempo. En EEUU solo el 25% de los estudiantes asisten a la universidad a tiempo completo en campus residenciales. El resto lo compatibilizan con el trabajo y la familia. Estos estudiantes a tiempo parcial tardan el doble en graduarse, y solo el 25% de ellos llegan finalmente a hacerlo. Iniciativas como  OpenBadges,Blockchain certificates y  Learning is Earning 2026, exploran formas para premiar a los estudiantes con créditos por todo lo que aprenden, sin importar lo que sea. Si un padre enseña a su hijo o hija a cambiar el aceite del coche, también cuenta (y los padres obtienen créditos de enseñantes). Si un estudiante aprende una nueva destreza en el trabajo o ha colaborado para completar una tarea, o gestiona otras, eso también se añade al registro de aprendizaje. El Media Lab del MIT comenzó aplicando certificados digitales en los blockchain para registrar su participación de modo permanente y para premiar a los miembros de la comunidad por sus contribuciones al trabajo en el laboratorio. Los estudiantes no solo consiguen un título, consiguen créditos que pueden utilizar inmediatamente en el mercado de trabajo.

 

2. Blokchain y la nueva pedagogía.

Si hay algo necesitado de innovación en la Educación Superior es el modelo pedagógico. Las grandes universidades todavía ofrecen el modelo de clase tradicional: profesor-emisor y estudiante-receptor. Básicamente, el profesor imparte en clase la materia teórica, mientras los alumnos toman nota de todo y tratan de introducir la información en su memoria a corto plazo con el único objetivo de aprobar el examen que éste les ponga. Esto no es lo que se necesita en la era digital para la nueva generación de estudiantes que representan el futuro. Los jóvenes quieren conversar cuando aprenden. Les gusta compartir. Gracias a internet, estamos acostumbrados a tener acceso a un conocimiento libre e ilimitado que ya no se halla solo en mano de instituciones oficiales. El acceso es rápido. Y muchos contenidos son ofrecidos de manera gratuita, amena y divertida. La nueva generación de estudiantes quiere disfrutar el placer de descubrir cosas por sí mismos. Si las facultades y universidades se convierten en lugares donde el aprendizaje es inferior que con otros modelos, o peor todavía, en lugares donde el aprendizaje está restringido y ahogado, entonces se debilitará el papel de la experiencia en el campus y mermará el prestigio de la misma acreditación.

Es verdad que las universidades tratan de actualizar este modelo de clase tradicional a través de ensayos, laboratorios, seminarios y foros. Y muchos profesores están trabajando más allá del modelo. Sin embargo, éste sigue siendo el modelo dominante. Los profesores que quieran seguir siendo relevantes tendrán que abandonar el modelo tradicional y dialogar con los estudiantes. Los alumnos podrían, para empezar, trabajar con programas digitales interactivos para un aprendizaje autodirigido fuera de clase, liberando tanto a profesores como estudiantes para emplear su tiempo en las cosas que importan: diálogo, debate y colaboración en torno a proyectos.


Blockchain y la nueva pedagogía

También necesitamos clarificar el objetivo de la Educación Superior. Actualmente, no tiene relación con las destrezas y, hasta cierto punto, tampoco con el conocimiento. Y sin embargo, lo que cuenta hoy es la capacidad para aprender a lo largo de la vida, para investigar, analizar, sintetizar, contextualizar y evaluar críticamente la información; para aplicar la investigación a resolver problemas, y para colaborar y comunicarse.

Así pues, ¿cómo puede ayudarnos la tecnología Blockchain? Un buen modelo de colaboración en el aula es  Consensus Systems (ConsenSys), una de las primeras empresas desarrolladoras de Ethereum. Está abriendo nuevos caminos en la gestión a través de  Holacracy, un proceso colaborativo de jerarquía plana para definir y organizar el trabajo que debe realizarse. Entre los “principios holocráticos” están las funciones dinámicas más que las descripciones tradicionales de trabajo; autoridad distribuida y no delegada; reglas transparentes más que relaciones diplomáticas; y rápidas repeticiones más que grandes reorganizaciones, todos los cuales describen cómo trabaja la tecnología blockchain. La forma como está estructurada ConsenSys, y el modo en cómo crea valor y se gestiona, difiere no solamente de la clase tradicional, sino también del típico curso en línea.

En la mayoría de los casos, los miembros de ConsenSys escogen de dos a cinco proyectos para trabajar. No hay encargos desde la dirección. No hay jefe. Cada uno se responsabiliza de una parte del proyecto directa o indirectamente: la plataforma Ethereum proporciona tokens que los miembros pueden pueden intercambiar por Ether y entonces convertir en cualquier otra moneda El objetivo es conseguir un equilibrio entre independencia e interdependencia. Para un aula, las consignas son agilidad, apertura y consenso: identificar qué hay que aprender, distribuir el trabajo entre estudiantes con ganas y capacidad para hacerlo, ponerse de acuerdo en las funciones, responsabilidades y premios, y entonces codificar todo en contratos inteligentes. Tanto profesores como estudiantes necesitan formarse para participar en un sistema así.

3. Blockchain y costos (deuda del estudiante)

Muchos educadores conciben la educación como un gran negocio. Empresas como Pearson y McGraw-Hill hacen fortunas proporcionando contenidos educativos y expidiendo licencias y certificaciones profesionales. Estas empresas manejan presupuestos considerables para influir en las leyes gubernamentales. Echemos una mirada a los números: entre 1995 y 2015 el costo de matrícula en universidades privadas se incrementó un 179%; en las públicas subió un 226%, y en las estatales un 296%. Aproximadamente 44 millones de estadounidenses tienen una deuda en total de 1.300.000 millones de dólares en préstamos para el estudio. En 2016, un estudiante en una universidad de prestigio, contrae de media una deuda de 37.172 dólares. Con cifras así, no debe sorprender que el costo de la Educación Superior fuera un punto importante en las elecciones presidenciales de este mismo año 2016.

La fundadora del  Institute for Blockchain Studies, Melanie Swan, se propuso aplicar Blockchain para reducir la deuda de los estudiantes. Ha estado trabajando en la acreditación de MOOC y en modelos de pago por éxito en Blockchain. Las cadenas de bloques proveen tres elementos para conseguir este objetivo:

  • Un mecanismo fiable par confirmar que los estudiantes que se apuntan a clases de la plataforma virtual  Coursera completan efectivamente el curso, hacen los exámenes y dominan la materia.
  • Un mecanismo de pago.
  • Contratos inteligentes que pueden convertirse en planes de aprendizaje.

Así por ejemplo, imaginemos que Nasha, una mujer nigeriana, desea firmar un contrato inteligente para participar en el Google´s Training for Android developers y adquirir nuevas competencias en desarrollo de aplicaciones digitales. La plataforma blockchain permite que cualquiera pueda participar como donante para financiar el curso de Nasha. Así, los donantes podrían asignar importes económicos a los objetivos de aprendizaje de Nasha y pagarle de acuerdo con sus logros. Cada semana, esta estudiante necesitará proporcionar pruebas de haber completado un módulo de desarrollo. Todo se automatiza mediante un test en línea donde Blockchain confirma la identidad de la estudiante y registra el progreso antes de transferirle los fondos de la siguiente semana en una cartera “inteligente”, de modo que podría seguir pagando a la universidad sus cursos sin interferencias. Todo ello sin la asistencia de una ONG o agenda gubernamental, con los consiguientes ahorros en costos administrativos ni gastos para cambiar y adaptar la financiación según las circunstancias de Nasha. Además, los fondos o donaciones no podrían desviarse.

Existen otras iniciativas como la de  Learning is Earning, que proponen esquemas de lo que se llama “enseñar hacia delante”, en los que los estudiantes pueden pagar sus deudas enseñando a otros estudiantes o aplicando sus nuevos conocimientos inmediatamente en el mercado de trabajo. No necesitan esperar a terminar sus estudios para comenzar a ganar dinero. Los empleadores -u otros estudiantes o profesores- serán capaces de explorar la cadena de bloques buscando personas con la combinación de destrezas y conocimientos que  necesitan inmediatamente en el trabajo o en la clase. De esta forma, Blockchain ayudará a los empresarios a combinar proyectos con las competencias demostradas de estudiantes disponibles para trabajar en ellos. Los estudiantes serán capaces de vincular estos aprendizajes con una clase particular o una destreza, de modo que podrán calcular el valor preciso de cada elemento de su formación y desarrollo. Del mismo modo, el personal de Recursos Humanos será capaz de calcular el retorno de sus inversiones en formación completa de un estudiante a cambio de una parte de sus futuras ganancias. Los editores de contenidos académicos pueden desear pagar por una parte de los datos estadísticos de seguimiento de resultados de sus alumnos, para poder mejorar sus materiales de aprendizaje, ya que solo podrían extraer esta información a través de la cadena de bloques.


4. Blockchain y la Meta-Universidad

En un mundo de conectividad sin precedentes, especialmente entre los jóvenes de hoy, las universidades continúan operando como grandes islas autónomas de escolarización y aprendizaje que no han sabido utilizar Internet para romper los muros que dividen a instituciones, profesores, familias y estudiantes.

Blockchain permitirá a la Universidad del siglo XXI convertirse en una red y un ecosistema horizontal. En realidad, los innovadores tienen una oportunidad para crear una experiencia educativa sin par, para estudiantes de cualquier lugar, ensamblando los mejores materiales de aprendizaje en línea del mundo, y permitiendo a los estudiantes organizar sus itinerarios de aprendizaje con el apoyo de una red de instructores y facilitadores educativos, algunos de los cuales pueden ser locales y otros provenir de otra parte del globo. Para hacer este trabajo para los estudiantes, las universidades requerirán profundos cambios estructurales, y los educadores necesitarán estrechar lazos.

En 2006 el presidente emérito del MIT, Charles Vest ofreció una visión de lo que llamó laMeta-Universidad. La definió como “una estructura trascendente, accesible, poderosa, dinámica, construida en comunidad, de materiales y plataformas abiertas con las que gran parte de la Educación Superior en el mundo puede ser construida o potenciada”. La web proveería una estructura de comunicación, y una biblioteca de acceso global abierto proporcionaría gran parte de la infraestructura de conocimiento e información. Esto aceleraría la propagación de una educación de alta calidad y daría a profesores y estudiantes en cualquier lugar la habilidad para acceder y compartir materiales docentes, publicaciones académicas y trabajos científicos en marcha, y participar en tiempo real en experimentos.

Blockchain proporciona la tecnología para identificar estudiantes con sus logros, registrando y acreditando éstos en el tiempo, premiando la conducta constructiva y colaborativa en la comunidad y contabilizando otros tipos de participación. Y provee de una plataforma rica, segura y transparente en la que crear esta red global para el aprendizaje superior. Prevemos tres etapas. La primera es el  intercambio de contenido, en la que los profesores comparten ideas y suben sus materiales de enseñanza a Internet para que otros lo utilicen libremente. La segunda es la  co-innovación en el contenido, cuando lo profesores colaboran más allá de las fronteras institucionales y disciplinarias para co-crear nuevos materiales de enseñanza utilizando wikis y otras herramientas. En la tercera,  la universidad se convierte en un nodo en la red global de profesores, estudiantes e instituciones aprendiendo colaborativamente. Todavía mantiene su identidad, su campus y su marca. La red global para el aprendizaje superior no es un sueño imposible. Los académicos más avanzados saben que las instituciones de Educación Superior no pueden continuar operando aisladamente, reinventando continuamente la docencia tradicional en clase.

 

No te pierdas la segunda parte de este artículo, en la que desarrollaremos cada una de las tres etapas mencionadas.

 

(Fuente:Blockchain en Educación. Cadenas rompiendo moldes. Edición 2018 -Transmedia XXI).

Tenerife, 23 de Mayo de 2018

 Orientación Social

Cuando una tarde, como la del pasado 22 de Mayo, se presenta inesperadamente lluviosa y

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El turismo y Blockchain: de la teoría a las aplicaciones reales.

10/10/2018

Blockchain viene a quedarse

Cómo está integrándose la tecnología Blockchain en el sector turístico, ha sido el eje transversal de uno de los bloques que integraron el congreso TICTAC 2018 celebrado en Tenerife, cuyo lema este año ha sido “Tiempo de hablar de Turismo: Transformación Digital”. 

El turismo es sin duda uno de los principales motores que impulsan la economía en Canarias, por lo que resulta muy apropiado explorar las oportunidades y desafíos que pueden ofrecer las aplicaciones basadas en cadenas de bloques en este ámbito.

Uno de los ponentes ha sido Alex Preukschat, experto y referente nacional con años de experiencia en la investigación y desarrollo de Blockchain. Ha sido además co-autor de diferentes libros pioneros de temática blockchain en el mundo de habla hispana, entre los que destacan “Blockchain: La revolución industrial de Internet”.

En su ponencia, Alex recordó que “hoy por hoy, el valor de la criptoeconomía se basa en expectativas de futuro, aún es muy volátil y especulativa”. De hecho, desde finales del 2017 ha experimentado lo que algunos consideran una de las mayores burbujas de su corta historia. Y no será la última, pues según su opinión, “en los próximos meses viviremos otra ola especulativa a raíz del desarrollo de los security tokens, basados en la jurisdicción y la regularización que podrían liderar países como Malta y Liechtenstein”.

Pero, ¿tiene blockchain aplicación en el sector turístico? 

La respuesta es rotundamente afirmativa, y no solo por su potencial teórico, sino ya como una realidad presente.  Como ejemplo, podemos nombrar a Winding Tree, un proyecto que aprovecharía la descentralización y la eficiencia de blockchain para conseguir como beneficio que los viajes sean más baratos para los viajeros y rentables para los proveedores.

 

Esta DAO (Organización Autónoma Descentralizada) fue financiada a través de su propia criptomoneda, llamada LIF. Después de una extensa fase beta, Winding Tree ha creado un mercado descentralizado donde los hoteles, las aerolíneas y los operadores turísticos pueden comercializar directamente con los clientes, a través de sus propias aplicaciones basadas en blockchain. La puesta en marcha, se basa en un modelo de negocio que actuaría exactamente opuesto a los principales actores como Booking, Expedia o Airbnb, dado que ofrecen sus ofertas y servicios directamente al consumidor, obteniendo así su independencia de plataformas intermediarias. La idea es tan interesante que compañías como Lufthansa o Air New Zealand se han unido al proyecto.

Otro ejemplo sería la gigante compañía de viajes TUI, quien ha creado su propia cadena de bloques (llamada Bed Swap) al comprobar su potencial en el sector turístico, así como el ahorro de costes tanto para la compañía como para los usuarios, optimizando el control de carga de plazas hoteleras y procesos de transacciones transnacionales.

En definitiva, Blockchain ha llegado para quedarse, también en el sector turístico, ya que puede aportar un mayor ajuste en la ecuación calidad-precio, así como transparencia y confianza a los intercambios de valor.