Pedro del Campo Ultima hora 201

 

Como dijimos en el artículo anterior, prevemos tres etapas en el proceso transformador que se llevará a cabo en el sector educativo gracias a los nuevos entornos colaborativos y a la tecnología Blockchain. ¿En qué consisten cada uno de ellos? Y, ¿con qué incentivos contamos para el cambio? Veámoslo a continuación.

Etapa 1: Intercambio de contenidos.

Las plataformas online dedicadas a contenidos educativos y respaldadas por distintas universidades, como la OpenCourseWare del MIT, proporciona libros de texto digitales, apuntes de clase, tareas, exámenes, vídeos, podcasts, etc. Sin embargo, se requieren mejores herramientas para evaluar la calidad y adecuación de la oferta de contenidos. Además, los estudiantes que lo consumen querrán alguna evidencia del esfuerzo que requieren. En esta etapa primaria de creación colaborativa de conocimiento en plataformas blockchain, los contratos inteligentes podrán registrar en la cadena de bloques todo ello y premiar de manera automática a cada parte contribuyente. Los usuarios, más que dar un like o compartir un contenido, pueden enviar a su creador algunos tokens para apoyar su investigación o financiar la autoría. Así, los miembros de la comunidad académica mundial pueden tener incentivos para contribuir al desarrollo del conocimiento y la investigación, construir su propia reputación y obtener incluso beneficios materiales o financiación. Los recién llegados tendrán acceso al material educativo más valioso de los autores mejor valorados.  Y las editoriales de libros de texto y de revistas pueden participar añadiendo valor a los contenidos, en vez de ser meros intermediarios.

Etapa 2: Co-innovación del contenido.

Un nivel superior en la producción colaborativa de conocimiento, sería la formación en línea de grupos de trabajo que crean contenidos, desarrollan proyectos o actividades de aprendizaje, de manera abierta o permisionada, según se requiera. En esta etapa, tomemos como ejemplo Wikiversity, donde los participantes pueden expresar lo que desean aprender y la comunidad colabora en diferentes lenguajes, desarrollando distintos materiales útiles para cubrir la demanda. ¿Qué podría aportar blockchain en este nivel? Imaginemos que Wikiversity contase con un sistema monetario para premiar la participación colaborativa. Permitiría a la comunidad identificar proyectos valiosos, agrupar equipos de colaboradores y financiar cada fase del desarrollo, reconociendo e incentivando a los colaboradores de acuerdo con sus contribuciones. ¿Y qué hay del software necesario para dar soporte a los distintos proyectos? Si miles de personas pueden desarrollar Linux de manera colaborativa y con código abierto, ciertamente se pueden desarrollar del mismo modo software para responder a las necesidades de los educadores y estudiantes. De hecho, ya existen. Tenemos el proyecto Sakai que utiliza código abierto para el desarrollo de aplicaciones que favorezcan la creación de proyectos de investigación, procesos administrativos y colaboraciones multidisciplinares e interinstitucionales. Las plataformas blockchain podrían incorporar este tipo de proyectos con la participación también de los estudiantes, en trabajos de investigación y desarrollo –uno de los métodos más efectivos de aprendizaje- y conseguir créditos por su colaboración.

Etapa 3: Red global.

En los extramuros de las universidades, la colaboración abierta de calidad entre docentes y estudiantes de todo el mundo con excelentes resultados, es ya una realidad que internet ha hecho posible. Esto nos lleva a cuestionarnos el modelo de enseñanza mismo y sus rígidos itinerarios institucionales. ¿Por qué no permitir a un brillante estudiante de bachillerato matricularse en un curso de matemáticas en la universidad, sin abandonar la vida social de su escuela? ¿Por qué utilizar, de hecho, el concepto de grados y matriculación en cursos? ¿Por qué no animar a un estudiante extranjero excelente en matemáticas hacer un curso superior de inglés? ¿Por qué ha de ser la universidad la que valide un título? De hecho, en un mundo en red, ¿por qué deberían los estudiantes matricularse en una determinada institución, como si declarase su lealtad a un feudo medieval?

Indudablemente vamos hacia una experiencia educativa basada en una Red Global en el que el estudiante aprenderá desde una docena de instituciones. El estudiante podrá matricularse en la Politécnica de Madrid como institución principal, pero realizar un curso de psicología conductual en la universidad de Stanford y participar en un proyecto de investigación de IoT en la Universidad de Cambridge. Blockchain dotará de las herramientas para registrar y certificar el progreso de los estudiantes en itinerarios que podrán escoger con mayor libertad, además de establecer modelos descentralizados para premiar a los profesores por la calidad de sus contenidos y sus habilidades como docentes, y a los estudiantes por su participación y contribución en trabajos colaborativos para el progreso del conocimiento y la aplicación de los mismos. La próxima generación de académicos creará un contexto en el que los estudiantes de todo el mundo podrán participar en discusiones online, foros y wikis para descubrir, aprender y co-crear conocimiento como una comunidad que se compromete directamente con alguno de los más importantes problemas del mundo. Las universidades serán nodos facilitadores del conocimiento y el aprendizaje en esta Red Global. Blockchain articulizará y agrupará los registros de las instituciones para cada destreza adquirida y cada módulo completado, construyendo progresivamente una lista individual de logros del estudiante a lo largo de toda la vida.

Incentivos para el cambio.

Los centros de educación superior pueden resistirse al cambio como lo hicieran otras empresas dedicadas a la producción de contenidos, como enciclopedias, prensa, discográficas, etc. Hoy en día, todas ellas se encuentran en diferentes estados de desmoronamiento. A causa de internet, han perdido su monopolio de creación y gestión de contenidos de calidad. La era digital trajo abundancia, participación en masa, nuevos canales de distribución y nuevos modelos de negocio. Tan pronto como uno de los innovadores que utilizan Blockchain demuestre que su propuesta de formación es más rentable que el modelo universitario actual, que los empresarios valoren igual o mejor sus acreditaciones y que sobre todo, pueda ofrecer un valor real a la gran mayoría de estudiantes, derrumbando barreras económicas y contribuyendo a la formación de alumnos con habilidades sociales o cognitivas que no se “ajusten” a la pedagogía tradicional, entonces tendrán un lugar asegurado.

Académicos y administradores, ¿por qué no liderar un nuevo paradigma? Las cadenas de bloques proveen una plataforma rica, segura y transparente en la que crear una red global para el aprendizaje superior. Creemos que la educación funciona mejor cuando se adapta a todo tipo de enseñanzas y aprendizajes, y creemos que esta nueva plataforma es un instrumento de inclusión. Utilicemos el valor emergente de Internet y la revolución de Blockchain para recuperar la reputación de las instituciones educativas, revalorizando la huella de identidad que puedan dejar en registros de aprendizaje, detallados, confiables y al momento. Quizás entonces, podremos decir que participamos y contribuimos a la reinvención del antiguo modelo pedagógico, transformando la arquitectura de la Educación Superior en una Red Global que llegará inexorablemente para una futura generación de estudiantes.

(Fuente:Blockchain en Educación. Cadenas rompiendo moldes. Edición 2018 -Transmedia XXI).

 

Pedro del Campo Ultima hora 219

La educación del siglo XXI se enfrenta a importantes retos que van más allá de la mera optimización de los procesos en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje. La acreditación de las competencias y saberes, si hablamos del problema de la organización y la gestión, y garantizar la libre  configuración individualizada del itinerario de aprendizaje, si tratamos el problema de la didáctica y del diseño de la enseñanza, son dos grandes dificultades que han de resolverse. La tecnología Blockchain puede proveer al sector educativo de una plataforma segura y transparente sobre la cual crear una red global para el aprendizaje. Este internet del valor puede ayudar a transformar la educación de una manera que el internet de la información nunca pudo hacerlo. ¿Aportará entonces esta tecnología la transformación definitiva que el sector educativo necesita? Veamos. 

Como sabemos, las cadenas de bloques traen consigo la segunda generación de internet o el internet del valor, gracias a un libro de cuentas descentralizado global, distribuido y altamente seguro. En este nuevo medio digital, la confianza está programada en la tecnología, lo que nos permite almacenar valor con confianza y sin necesidad de poderosos intermediarios, que sí estamos obligados a utilizar con el Internet de la Información. Hablamos de gobiernos, bancos, plataformas digitales (como Amazon, eBay o AirBnB) y universidades que cuidan de verificar nuestra identidad, confirmar la veracidad y ayudarnos a adquirir y transferir propiedades o fijar precios.

En conjunto hacen un buen trabajo, pero tienen limitaciones. Utilizan servidores centralizados a los que se puede acceder. Retienen una parte de su valor por ofrecer este servicio. Capturan nuestros datos, no solo para utilizarlos en nuestro beneficio sino a menudo socavando nuestra privacidad. Estos intermediarios son a veces inaccesibles y a menudo lentos. Excluyen a dos mil millones de personas que no tienen suficiente dinero para justificar una cuenta bancaria, privándolas incluso de la era digital, aumentando así la brecha de la desigualdad de oportunidades.  

Pero Blockchain promete innovar en el sector educativo, ofreciendo oportunidades en cuatro categorías:

  • Identidad y registros de los estudiantes: Cómo identificamos a los estudiantes; protegemos su privacidad; medimos, registramos y acreditamos sus logros; y conservamos esta información segura.
  • Nueva Pedagogía: Cómo podemos adaptar la enseñanza a cada estudiante y crear nuevos modelos de aprendizaje.
  • Costos (deuda del estudiante): Cómo podemos valorizar y financiar la educación, y premiar a los estudiantes por la calidad de su trabajo.
  • La Meta-Universidad: Cómo podemos diseñar modelos completamente nuevos de Educación.


Identidad y registro de los estudiantes

1. Identidad y registros de los estudiantes.

La blockchain puede ser programada para abordar un primer desafío: conservar virtualmente y de formasegura todo tipo de información valiosa e importante, desde certificados de nacimiento hasta registros educativos, tarjetas de la seguridad social, deudas del estudiante y todo lo que pueda ser codificado.  Sony Global Education ha adaptado esta tecnología en lo que se ha llamado “protocolo de intercambio de datos abiertos”, para que dos entidades en cualquier lugar del mundo puedan intercambiar de modo seguro registros académicos. Sin las dos claves apropiadas, ningún hacker puede acceder a los datos.

Un segundo desafío tiene que ver con lavalidez de los datos académicos. Según CareerBuilder, el 57% de los solicitantes de empleo han adornado sus competencias y el 33% mienten sobre su grado académico. Aún cuando se solicitan confirmaciones oficiales a las universidades o a los centros de estudio, no solo pueden estar falseados, como demuestran los recientes casos en España, sino que además a menudo se cargan costos por el servicio. Por ejemplo, en el MIT, el costo básico para un certificado son 8 dólares con un recargo de 2 dólares por gestionar la solicitud en línea. La solución de Sony podría hacer que la transferencia de esta información fuese rápida y prácticamente gratuita. Imaginemos cómo un sistema así podría beneficiar, por ejemplo, a refugiados que pretenden continuar su educación o encontrar un empleo en un nuevo país.

Un tercer tema es eltiempo. En EEUU solo el 25% de los estudiantes asisten a la universidad a tiempo completo en campus residenciales. El resto lo compatibilizan con el trabajo y la familia. Estos estudiantes a tiempo parcial tardan el doble en graduarse, y solo el 25% de ellos llegan finalmente a hacerlo. Iniciativas como  OpenBadges,Blockchain certificates y  Learning is Earning 2026, exploran formas para premiar a los estudiantes con créditos por todo lo que aprenden, sin importar lo que sea. Si un padre enseña a su hijo o hija a cambiar el aceite del coche, también cuenta (y los padres obtienen créditos de enseñantes). Si un estudiante aprende una nueva destreza en el trabajo o ha colaborado para completar una tarea, o gestiona otras, eso también se añade al registro de aprendizaje. El Media Lab del MIT comenzó aplicando certificados digitales en los blockchain para registrar su participación de modo permanente y para premiar a los miembros de la comunidad por sus contribuciones al trabajo en el laboratorio. Los estudiantes no solo consiguen un título, consiguen créditos que pueden utilizar inmediatamente en el mercado de trabajo.

 

2. Blokchain y la nueva pedagogía.

Si hay algo necesitado de innovación en la Educación Superior es el modelo pedagógico. Las grandes universidades todavía ofrecen el modelo de clase tradicional: profesor-emisor y estudiante-receptor. Básicamente, el profesor imparte en clase la materia teórica, mientras los alumnos toman nota de todo y tratan de introducir la información en su memoria a corto plazo con el único objetivo de aprobar el examen que éste les ponga. Esto no es lo que se necesita en la era digital para la nueva generación de estudiantes que representan el futuro. Los jóvenes quieren conversar cuando aprenden. Les gusta compartir. Gracias a internet, estamos acostumbrados a tener acceso a un conocimiento libre e ilimitado que ya no se halla solo en mano de instituciones oficiales. El acceso es rápido. Y muchos contenidos son ofrecidos de manera gratuita, amena y divertida. La nueva generación de estudiantes quiere disfrutar el placer de descubrir cosas por sí mismos. Si las facultades y universidades se convierten en lugares donde el aprendizaje es inferior que con otros modelos, o peor todavía, en lugares donde el aprendizaje está restringido y ahogado, entonces se debilitará el papel de la experiencia en el campus y mermará el prestigio de la misma acreditación.

Es verdad que las universidades tratan de actualizar este modelo de clase tradicional a través de ensayos, laboratorios, seminarios y foros. Y muchos profesores están trabajando más allá del modelo. Sin embargo, éste sigue siendo el modelo dominante. Los profesores que quieran seguir siendo relevantes tendrán que abandonar el modelo tradicional y dialogar con los estudiantes. Los alumnos podrían, para empezar, trabajar con programas digitales interactivos para un aprendizaje autodirigido fuera de clase, liberando tanto a profesores como estudiantes para emplear su tiempo en las cosas que importan: diálogo, debate y colaboración en torno a proyectos.


Blockchain y la nueva pedagogía

También necesitamos clarificar el objetivo de la Educación Superior. Actualmente, no tiene relación con las destrezas y, hasta cierto punto, tampoco con el conocimiento. Y sin embargo, lo que cuenta hoy es la capacidad para aprender a lo largo de la vida, para investigar, analizar, sintetizar, contextualizar y evaluar críticamente la información; para aplicar la investigación a resolver problemas, y para colaborar y comunicarse.

Así pues, ¿cómo puede ayudarnos la tecnología Blockchain? Un buen modelo de colaboración en el aula es  Consensus Systems (ConsenSys), una de las primeras empresas desarrolladoras de Ethereum. Está abriendo nuevos caminos en la gestión a través de  Holacracy, un proceso colaborativo de jerarquía plana para definir y organizar el trabajo que debe realizarse. Entre los “principios holocráticos” están las funciones dinámicas más que las descripciones tradicionales de trabajo; autoridad distribuida y no delegada; reglas transparentes más que relaciones diplomáticas; y rápidas repeticiones más que grandes reorganizaciones, todos los cuales describen cómo trabaja la tecnología blockchain. La forma como está estructurada ConsenSys, y el modo en cómo crea valor y se gestiona, difiere no solamente de la clase tradicional, sino también del típico curso en línea.

En la mayoría de los casos, los miembros de ConsenSys escogen de dos a cinco proyectos para trabajar. No hay encargos desde la dirección. No hay jefe. Cada uno se responsabiliza de una parte del proyecto directa o indirectamente: la plataforma Ethereum proporciona tokens que los miembros pueden pueden intercambiar por Ether y entonces convertir en cualquier otra moneda El objetivo es conseguir un equilibrio entre independencia e interdependencia. Para un aula, las consignas son agilidad, apertura y consenso: identificar qué hay que aprender, distribuir el trabajo entre estudiantes con ganas y capacidad para hacerlo, ponerse de acuerdo en las funciones, responsabilidades y premios, y entonces codificar todo en contratos inteligentes. Tanto profesores como estudiantes necesitan formarse para participar en un sistema así.

3. Blockchain y costos (deuda del estudiante)

Muchos educadores conciben la educación como un gran negocio. Empresas como Pearson y McGraw-Hill hacen fortunas proporcionando contenidos educativos y expidiendo licencias y certificaciones profesionales. Estas empresas manejan presupuestos considerables para influir en las leyes gubernamentales. Echemos una mirada a los números: entre 1995 y 2015 el costo de matrícula en universidades privadas se incrementó un 179%; en las públicas subió un 226%, y en las estatales un 296%. Aproximadamente 44 millones de estadounidenses tienen una deuda en total de 1.300.000 millones de dólares en préstamos para el estudio. En 2016, un estudiante en una universidad de prestigio, contrae de media una deuda de 37.172 dólares. Con cifras así, no debe sorprender que el costo de la Educación Superior fuera un punto importante en las elecciones presidenciales de este mismo año 2016.

La fundadora del  Institute for Blockchain Studies, Melanie Swan, se propuso aplicar Blockchain para reducir la deuda de los estudiantes. Ha estado trabajando en la acreditación de MOOC y en modelos de pago por éxito en Blockchain. Las cadenas de bloques proveen tres elementos para conseguir este objetivo:

  • Un mecanismo fiable par confirmar que los estudiantes que se apuntan a clases de la plataforma virtual  Coursera completan efectivamente el curso, hacen los exámenes y dominan la materia.
  • Un mecanismo de pago.
  • Contratos inteligentes que pueden convertirse en planes de aprendizaje.

Así por ejemplo, imaginemos que Nasha, una mujer nigeriana, desea firmar un contrato inteligente para participar en el Google´s Training for Android developers y adquirir nuevas competencias en desarrollo de aplicaciones digitales. La plataforma blockchain permite que cualquiera pueda participar como donante para financiar el curso de Nasha. Así, los donantes podrían asignar importes económicos a los objetivos de aprendizaje de Nasha y pagarle de acuerdo con sus logros. Cada semana, esta estudiante necesitará proporcionar pruebas de haber completado un módulo de desarrollo. Todo se automatiza mediante un test en línea donde Blockchain confirma la identidad de la estudiante y registra el progreso antes de transferirle los fondos de la siguiente semana en una cartera “inteligente”, de modo que podría seguir pagando a la universidad sus cursos sin interferencias. Todo ello sin la asistencia de una ONG o agenda gubernamental, con los consiguientes ahorros en costos administrativos ni gastos para cambiar y adaptar la financiación según las circunstancias de Nasha. Además, los fondos o donaciones no podrían desviarse.

Existen otras iniciativas como la de  Learning is Earning, que proponen esquemas de lo que se llama “enseñar hacia delante”, en los que los estudiantes pueden pagar sus deudas enseñando a otros estudiantes o aplicando sus nuevos conocimientos inmediatamente en el mercado de trabajo. No necesitan esperar a terminar sus estudios para comenzar a ganar dinero. Los empleadores -u otros estudiantes o profesores- serán capaces de explorar la cadena de bloques buscando personas con la combinación de destrezas y conocimientos que  necesitan inmediatamente en el trabajo o en la clase. De esta forma, Blockchain ayudará a los empresarios a combinar proyectos con las competencias demostradas de estudiantes disponibles para trabajar en ellos. Los estudiantes serán capaces de vincular estos aprendizajes con una clase particular o una destreza, de modo que podrán calcular el valor preciso de cada elemento de su formación y desarrollo. Del mismo modo, el personal de Recursos Humanos será capaz de calcular el retorno de sus inversiones en formación completa de un estudiante a cambio de una parte de sus futuras ganancias. Los editores de contenidos académicos pueden desear pagar por una parte de los datos estadísticos de seguimiento de resultados de sus alumnos, para poder mejorar sus materiales de aprendizaje, ya que solo podrían extraer esta información a través de la cadena de bloques.


4. Blockchain y la Meta-Universidad

En un mundo de conectividad sin precedentes, especialmente entre los jóvenes de hoy, las universidades continúan operando como grandes islas autónomas de escolarización y aprendizaje que no han sabido utilizar Internet para romper los muros que dividen a instituciones, profesores, familias y estudiantes.

Blockchain permitirá a la Universidad del siglo XXI convertirse en una red y un ecosistema horizontal. En realidad, los innovadores tienen una oportunidad para crear una experiencia educativa sin par, para estudiantes de cualquier lugar, ensamblando los mejores materiales de aprendizaje en línea del mundo, y permitiendo a los estudiantes organizar sus itinerarios de aprendizaje con el apoyo de una red de instructores y facilitadores educativos, algunos de los cuales pueden ser locales y otros provenir de otra parte del globo. Para hacer este trabajo para los estudiantes, las universidades requerirán profundos cambios estructurales, y los educadores necesitarán estrechar lazos.

En 2006 el presidente emérito del MIT, Charles Vest ofreció una visión de lo que llamó laMeta-Universidad. La definió como “una estructura trascendente, accesible, poderosa, dinámica, construida en comunidad, de materiales y plataformas abiertas con las que gran parte de la Educación Superior en el mundo puede ser construida o potenciada”. La web proveería una estructura de comunicación, y una biblioteca de acceso global abierto proporcionaría gran parte de la infraestructura de conocimiento e información. Esto aceleraría la propagación de una educación de alta calidad y daría a profesores y estudiantes en cualquier lugar la habilidad para acceder y compartir materiales docentes, publicaciones académicas y trabajos científicos en marcha, y participar en tiempo real en experimentos.

Blockchain proporciona la tecnología para identificar estudiantes con sus logros, registrando y acreditando éstos en el tiempo, premiando la conducta constructiva y colaborativa en la comunidad y contabilizando otros tipos de participación. Y provee de una plataforma rica, segura y transparente en la que crear esta red global para el aprendizaje superior. Prevemos tres etapas. La primera es el  intercambio de contenido, en la que los profesores comparten ideas y suben sus materiales de enseñanza a Internet para que otros lo utilicen libremente. La segunda es la  co-innovación en el contenido, cuando lo profesores colaboran más allá de las fronteras institucionales y disciplinarias para co-crear nuevos materiales de enseñanza utilizando wikis y otras herramientas. En la tercera,  la universidad se convierte en un nodo en la red global de profesores, estudiantes e instituciones aprendiendo colaborativamente. Todavía mantiene su identidad, su campus y su marca. La red global para el aprendizaje superior no es un sueño imposible. Los académicos más avanzados saben que las instituciones de Educación Superior no pueden continuar operando aisladamente, reinventando continuamente la docencia tradicional en clase.

 

No te pierdas la segunda parte de este artículo, en la que desarrollaremos cada una de las tres etapas mencionadas.

 

(Fuente:Blockchain en Educación. Cadenas rompiendo moldes. Edición 2018 -Transmedia XXI).

Tenerife, 23 de Mayo de 2018

 

Cuando una tarde, como la del pasado 22 de Mayo, se presenta

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Como dijimos en el artículo anterior, prevemos tres etapas en el proceso transformador que se llevará a cabo en el sector educativo gracias a los nuevos entornos colaborativos y a la tecnología Blockchain. ¿En qué consisten cada uno de ellos? Y, ¿con qué incentivos contamos para el cambio? Veámoslo a continuación.

Etapa 1: Intercambio de contenidos.

Las plataformas online dedicadas a contenidos educativos y respaldadas por distintas universidades, como la OpenCourseWare del MIT, proporciona libros de texto digitales, apuntes de clase, tareas, exámenes, vídeos, podcasts, etc. Sin embargo, se requieren mejores herramientas para evaluar la calidad y adecuación de la oferta de contenidos. Además, los estudiantes que lo consumen querrán alguna evidencia del esfuerzo que requieren. En esta etapa primaria de creación colaborativa de conocimiento en plataformas blockchain, los contratos inteligentes podrán registrar en la cadena de bloques todo ello y premiar de manera automática a cada parte contribuyente. Los usuarios, más que dar un like o compartir un contenido, pueden enviar a su creador algunos tokens para apoyar su investigación o financiar la autoría. Así, los miembros de la comunidad académica mundial pueden tener incentivos para contribuir al desarrollo del conocimiento y la investigación, construir su propia reputación y obtener incluso beneficios materiales o financiación. Los recién llegados tendrán acceso al material educativo más valioso de los autores mejor valorados.  Y las editoriales de libros de texto y de revistas pueden participar añadiendo valor a los contenidos, en vez de ser meros intermediarios.

Etapa 2: Co-innovación del contenido.

Un nivel superior en la producción colaborativa de conocimiento, sería la formación en línea de grupos de trabajo que crean contenidos, desarrollan proyectos o actividades de aprendizaje, de manera abierta o permisionada, según se requiera. En esta etapa, tomemos como ejemplo Wikiversity, donde los participantes pueden expresar lo que desean aprender y la comunidad colabora en diferentes lenguajes, desarrollando distintos materiales útiles para cubrir la demanda. ¿Qué podría aportar blockchain en este nivel? Imaginemos que Wikiversity contase con un sistema monetario para premiar la participación colaborativa. Permitiría a la comunidad identificar proyectos valiosos, agrupar equipos de colaboradores y financiar cada fase del desarrollo, reconociendo e incentivando a los colaboradores de acuerdo con sus contribuciones. ¿Y qué hay del software necesario para dar soporte a los distintos proyectos? Si miles de personas pueden desarrollar Linux de manera colaborativa y con código abierto, ciertamente se pueden desarrollar del mismo modo software para responder a las necesidades de los educadores y estudiantes. De hecho, ya existen. Tenemos el proyecto Sakai que utiliza código abierto para el desarrollo de aplicaciones que favorezcan la creación de proyectos de investigación, procesos administrativos y colaboraciones multidisciplinares e interinstitucionales. Las plataformas blockchain podrían incorporar este tipo de proyectos con la participación también de los estudiantes, en trabajos de investigación y desarrollo –uno de los métodos más efectivos de aprendizaje- y conseguir créditos por su colaboración.

Etapa 3: Red global.

En los extramuros de las universidades, la colaboración abierta de calidad entre docentes y estudiantes de todo el mundo con excelentes resultados, es ya una realidad que internet ha hecho posible. Esto nos lleva a cuestionarnos el modelo de enseñanza mismo y sus rígidos itinerarios institucionales. ¿Por qué no permitir a un brillante estudiante de bachillerato matricularse en un curso de matemáticas en la universidad, sin abandonar la vida social de su escuela? ¿Por qué utilizar, de hecho, el concepto de grados y matriculación en cursos? ¿Por qué no animar a un estudiante extranjero excelente en matemáticas hacer un curso superior de inglés? ¿Por qué ha de ser la universidad la que valide un título? De hecho, en un mundo en red, ¿por qué deberían los estudiantes matricularse en una determinada institución, como si declarase su lealtad a un feudo medieval?

Indudablemente vamos hacia una experiencia educativa basada en una Red Global en el que el estudiante aprenderá desde una docena de instituciones. El estudiante podrá matricularse en la Politécnica de Madrid como institución principal, pero realizar un curso de psicología conductual en la universidad de Stanford y participar en un proyecto de investigación de IoT en la Universidad de Cambridge. Blockchain dotará de las herramientas para registrar y certificar el progreso de los estudiantes en itinerarios que podrán escoger con mayor libertad, además de establecer modelos descentralizados para premiar a los profesores por la calidad de sus contenidos y sus habilidades como docentes, y a los estudiantes por su participación y contribución en trabajos colaborativos para el progreso del conocimiento y la aplicación de los mismos. La próxima generación de académicos creará un contexto en el que los estudiantes de todo el mundo podrán participar en discusiones online, foros y wikis para descubrir, aprender y co-crear conocimiento como una comunidad que se compromete directamente con alguno de los más importantes problemas del mundo. Las universidades serán nodos facilitadores del conocimiento y el aprendizaje en esta Red Global. Blockchain articulizará y agrupará los registros de las instituciones para cada destreza adquirida y cada módulo completado, construyendo progresivamente una lista individual de logros del estudiante a lo largo de toda la vida.

Incentivos para el cambio.

Los centros de educación superior pueden resistirse al cambio como lo hicieran otras empresas dedicadas a la producción de contenidos, como enciclopedias, prensa, discográficas, etc. Hoy en día, todas ellas se encuentran en diferentes estados de desmoronamiento. A causa de internet, han perdido su monopolio de creación y gestión de contenidos de calidad. La era digital trajo abundancia, participación en masa, nuevos canales de distribución y nuevos modelos de negocio. Tan pronto como uno de los innovadores que utilizan Blockchain demuestre que su propuesta de formación es más rentable que el modelo universitario actual, que los empresarios valoren igual o mejor sus acreditaciones y que sobre todo, pueda ofrecer un valor real a la gran mayoría de estudiantes, derrumbando barreras económicas y contribuyendo a la formación de alumnos con habilidades sociales o cognitivas que no se “ajusten” a la pedagogía tradicional, entonces tendrán un lugar asegurado.

Académicos y administradores, ¿por qué no liderar un nuevo paradigma? Las cadenas de bloques proveen una plataforma rica, segura y transparente en la que crear una red global para el aprendizaje superior. Creemos que la educación funciona mejor cuando se adapta a todo tipo de enseñanzas y aprendizajes, y creemos que esta nueva plataforma es un instrumento de inclusión. Utilicemos el valor emergente de Internet y la revolución de Blockchain para recuperar la reputación de las instituciones educativas, revalorizando la huella de identidad que puedan dejar en registros de aprendizaje, detallados, confiables y al momento. Quizás entonces, podremos decir que participamos y contribuimos a la reinvención del antiguo modelo pedagógico, transformando la arquitectura de la Educación Superior en una Red Global que llegará inexorablemente para una futura generación de estudiantes.

(Fuente: Blockchain en Educación. Cadenas rompiendo moldes. Edición 2018 -Transmedia XXI).